¿Qué es TVA y por qué nos gusta tanto?

¿Qué es TVA y por qué nos gusta tanto?

En el piso de Proyecto EMPAR hay algo muy interesante: las sesiones de Transición a la Vida Adulta (TVA). Básicamente, son actividades donde chicos y chicas de entre 13 y 20 años aprendemos a ser más independientes. Está pensado para prepararnos para la vida de adultos, algo que, seamos sinceros, puede dar un poco de miedo al principio.

En estas sesiones nos enseñan muchas cosas útiles que nos van a servir para siempre. Por ejemplo, aprendemos a manejar el dinero, a comunicarnos mejor y hasta tareas básicas como hacer la cama o fregar. Paula, participante de la TVA, lo explica así: “Me gusta mucho venir, aprendo cosas como hacer la cama, fregar y estoy con mis amigos”.

Pero no solo se trata de eso. También hacemos talleres sobre cosas importantes como la seguridad vial, cómo comportarnos en internet o incluso nuestros derechos. A Amara también le gusta mucho los talleres de cocina. También dice: “Estoy muy a gusto aquí, cada día aprendemos algo nuevo y siempre es divertido.»

Lo bueno de este programa es que no es igual para todos. Cada uno tiene sus necesidades y se adaptan a lo que nos hace falta. Así todos podemos aprender y sentirnos útiles.

Al final, lo que se busca con estas actividades es que seamos capaces de vivir de manera independiente, lograr nuestras metas y formar parte de la sociedad. Es una manera de crecer como personas y sentirnos más seguros de lo que podemos hacer.

En el piso de Proyecto EMPAR, los que participamos tenemos un sitio donde aprender y, sobre todo, sentirnos a gusto. Estas sesiones no solo nos enseñan cosas prácticas, también nos dan confianza para enfrentarnos al futuro.

La Transición a la Vida Adulta (TVA) no es solo un programa. Es una oportunidad genial para construir un futuro donde seamos capaces de hacer todo lo que nos propongamos.

Paula y Amara escritoras de este artículo y participantes en la TVA.

 

Día Internacional de las Personas con Discapacidad: Un Compromiso por la Inclusión

Día Internacional de las Personas con Discapacidad: Un Compromiso por la Inclusión

El 3 de diciembre, celebramos el Día Internacional de las Personas con Discapacidad. La Asamblea General de las Naciones Unidas estableció esta fecha en 1992 con el fin de sensibilizar sobre la discapacidad y promover la inclusión en todos los ámbitos de la sociedad. Este día resulta necesario para visibilizar a las personas con discapacidad, reconocer sus derechos y avanzar hacia un mundo más inclusivo.

Conmemorar este día tiene un propósito fundamental: fomentar el respeto y la comprensión hacia las personas con discapacidad. A través de actividades y eventos, buscamos crear conciencia sobre las barreras físicas, sociales y mentales que enfrentan. Recordar esta fecha es crucial para eliminar prejuicios, promover la igualdad de oportunidades y garantizar la participación activa de las personas con discapacidad en todos los aspectos de la vida.

En el marco de la conmemoración del Día Internacional de las Personas con Discapacidad, el grupo de Formación Laboral de la asociación Proyecto EMPAR reflexionó sobre este tema. Carla, una de las participantes, compartió su experiencia personal a través de su línea de vida, que abarca su trayectoria desde la infancia hasta la actualidad. Durante su intervención, destacó la importancia de hablar en público sin vergüenza. 

Ismael, otro participante, comentó sobre la Semana por la Inclusión, celebrada en Manises. Este evento tiene como objetivo dar visibilidad a las personas con discapacidad, promoviendo actividades inclusivas a lo largo de la semana. Ismael destacó cómo los actos realizados en este contexto contribuyen a fortalecer la conciencia colectiva sobre la necesidad de una verdadera inclusión. Como socios y socias de Proyecto EMPAR, todos se sienten comprometidos con la visibilidad y los derechos de las personas con discapacidad. Todos coincidieron en que la visibilidad es clave para lograr una inclusión real y efectiva.

La DANA del 29 de octubre en Valencia: Impacto y Reflexiones

La DANA del 29 de octubre en Valencia: Impacto y Reflexiones

El 29 de octubre, Valencia fue azotada por un temporal provocado por una Depresión Aislada en Niveles Altos (DANA). Este fenómeno meteorológico, también conocido como gota fría, ocurre cuando una masa de aire frío en altura se aísla y genera lluvias intensas y tormentas. El impacto fue devastador, causando inundaciones, daños materiales y la pérdida de vidas humanas.

En diversos municipios valencianos, como Paiporta, Benetússer, Aldaia y Torrent, se registraron graves daños. Viviendas quedaron anegadas, vehículos fueron arrastrados por la corriente y negocios sufrieron destrucción total. La vida cotidiana se interrumpió drásticamente, con escuelas cerradas y servicios esenciales afectados.

En nuestro grupo de formación laboral, este tema fue tratado ampliamente. Paula comentó: “La lluvia ha causado inundaciones, cancelaciones de clases y barro en casas. Fue triste y agobiante. Hubiera querido ayudar a recoger alimentos y limpiar casas afectadas”.

Adrián expresó: “Hubo rayos, tormentas y miedo. Estuvimos recogiendo alimentos y haciendo cajas los días siguiente. Fue una catástrofe, pero me sentí bien ayudando”.

Jessi compartió su experiencia: “Algunos de mis familiares se vieron afectados.  Ahora, verlos tranquilos me da paz”.

Toñi añadió: “La DANA trajo desgracias en pueblos cercanos. Las familias han perdido mucho, pero con el tiempo se superará y se contará la historia a las generaciones futuras”.

A pesar de la tragedia, se ha demostrado una gran solidaridad. Voluntarios se movilizaron para ayudar a las comunidades afectadas. Este esfuerzo colectivo es una luz de esperanza en tiempos de adversidad.

El grupo de formación laboral pretende dar un mensaje. Y es que a pesar de que los efectos de una DANA son devastadores, el compromiso por reconstruir y apoyar a los afectados debe prevalecer. Unidos, superaremos estas dificultades.